Salamanca, 31 de diciembre de 2019

Amanecimos con -3º C, temperatura invernal. Tras desayunar y hacer las rutinas diarias de limpieza de la casa. He ido con el Nacho a dar un paseo por la urbanización. Ayer terminé de leer Los perros negros de Ian McEwan. Y comencé la lectura de El médico de Córdoba de Herbert Le Forrier, y ya seguramente lo acabe hoy. A continuación en mi plan de lectura pretendo iniciar Las lágrimas de Isis de Antonio Cabanas. Estoy esperando el tercer capítulo de la nueva novela de mi hijo Agustín. Mientras escribo este post escucho la música Orpheus Chamber Orchestra, a través de Spotify. Hoy despedimos el año 2019, un año memorable.

Salamanca, 30 de diciembre de 2019

Nos levantamos con -3º C, la temperatura más baja de lo que va de año. Pero hace un día soleado. Ayer la Iglesia celebró la festividad de la Sagrada Familia. Estuve dando un largo paseo por la rivera del Tormes con el Nacho. Hoy tras el desayuno y hacer las rutinas de limpieza del hogar, me he acercado a la Biblioteca Municipal de Vistahermosa a entregar los libros leídos y sacar en préstamo: Las lágrimas de Isis de Antonio Cabanas y La frontera del lobo de Sarah Hall. Terminé de leer La calle de la judería. Una familia judeoconversa en el siglo XV de Toti Martínes de Leza y Los perros negros de Ian McEwan. Estoy ya leyendo y categorizando la poesía de mi hijo Agustín. También leyendo su última novela, que aún no sé que título le va a dar. Entretanto escribo este post escucho la música de Albinoni: Concerti con Oboe, a través de Spotify.