Salamanca, 2 de octubre de 2019

Nos hemos levantado con una temperatura invernal de 6º C. Tras desayunar he ido paseando con Claudia y el Nacho a la Biblioteca Pública Casa de las Conchas a dejar y retirar préstamos de libros, al igual con la la Biblioteca Municipal Gabriel y Galán y asimismo con la Biblioteca Municipal del Barrio del Vidal. Finalicé de leer Mudar de piel de Marcos Giralt Torrente. Ahora incorporo a mi plan de lectura a: Chester Himes con su El gran sueño de oro; Margaret Atwood con su La semilla de la bruja; Albert Espinosa con su Brújulas que buscan sonrisas perdidas y a Dolores Redondo con su El guardián invisible. Durante la escritura de este post ando escuchando en Spotify al brillante compositor Ludovico Einaudi.Termino de leer el número de septiembre de la revista Noticias Obreras de la HOAC. El artículo: Orar desde los cursos de verano, de Salvador Tejera y Mercedes Camino militantes de la HOAC que hacen un bello repaso a las bienaventuranzas: Felices los que eligen ser pobres, los que tienen lo justo para vivir y son felices con ello. La pobreza nos abre a la gratitud de Dios. Los que comparten sus bienes, los que no tienen en el dinero su rey… Felices los que tienen hambre y sed de justicia. El hambre y la sed hacen que la justicia sea una necesidad vital. La justicia de Dios supone cumplir su voluntad en la tierra como en el cielo…Felices los de corazón limpio. Los que saben amar, los auténticos, los que no llevan cuenta del bien que hacen, los que buscan más dar que recibir. Los que saben mirar la realidad cotidiana como Jesús… Felices los que viven perseguidos por su fidelidad. Todos los que actúan y trabajan según las Bienaventuranzas, sean creyentes o no. También merece la pena leer La revolución de la ternura de José María Toro: No hay ≪arma≫ comparable a la ternura simplemente porque ≪nos des-arma≫ y nada ni nadie puede sustraerse a su influjo ni resistirse a su fuerza. La ternura lo disuelve todo: hasta la más rígida de las corazas se deshace ante una mirada o caricia tierna. Lo envuelve todo con los finos encajes de su suavidad porque ≪la ternura es la suavidad con la que sale la luz y energía que somos≫. Remato este post escuchando al músico italiano Maurizio Pollini.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .